1.Vocación (o amor por lo que hago)…..

 Parece un cliché, pero si te tomas tu trabajo solo como una obligación,                 

es más difícil que consigas resultados favorables y económicamente rentables,

versus  aquellos que disfrutan de su trabajo o, al menos, les interesa realmente.

2-Celebró los cierres con agradecimiento interno.

Aunque sea internamente, haber logrado una negociación de cierre, debe de ser siempre   valorada con reconocimiento, aunque sea solo una felicitación por haber logrado el objetivo, la experiencia personal de satisfacción es la mejor recompensa.

3- Somos flexibles…

Soy capaz de adaptarme a los cambios, tanto de y adaptarme a los clientes de acuerdo al momento, siempre manteniendo mi responsabilidad y distancia oportuna capaces de adaptarse al cambio. Un buen empleado entiende la descripción de su trabajo y sus responsabilidades. Un empleado que recibe promociones es capaz de identificar tareas más allá de esos límites y se adapta a ellos.

Según Gewn Moran, de fastcompany.com, jefes y jefas detectan claramente quién presta atención a las expectativas de sus superiores o de la compañía en sí. Digamos que en cualquier escenario de retos encontramos tres perfiles de empleados: están aquellos que no notan (o no les importa) las necesidades de cada momento de su empresa; después están los que son capaces de detectar los problemas, pero esperan que se les dé una lista de tareas. En tercer lugar, están los que identifican los problemas pero a la vez proponen soluciones: esos son los que conseguirán el aumento de sueldo


 4-Carisma empatía, en otras palabras personas simpaticas agradables y con una sonrisa casi siempre.

El desinterés es algo que se huele a kilómetros, uno de los principales indicadores,  Los vendedores  más valorados se interesan de verdad por sus clientes  y tratan de ayudarlos en la medida de lo posible, identificándose con sus necesidades.

5-El gran trabajo del dia a dia es tratar de ejercitar la inteligencia emocional

Hablar de inteligencia emocional es es algo que todos les tememos,  » Aunque este sea el retrato del ejecutivo perfecto, lo que debemos observar detrás, es que la persona es capaz de lograr  las suficientes herramientas emocionales como para afrontar varias tareas sin ser una presencia molesta y nerviosa en un ambiente laboral, esto es una tarea de aprendizaje diario.

6-Estar abierta a aprender

¿Sientes que llevas demasiado tiempo en el sector como para que alguien intente enseñarte? Posiblemente, con esa actitud no se consigue evolucionar,  ni mucho menos un aumento de resultados positivos, explica Staci Shepherd. Estar dispuesta a recibir instrucciones, consejos y hasta críticas constructivas es una de las actitudes más valoradas, además de una muestra de madurez emocional que te hará más fácil trabajar (y vivir) que la presunción de que ya lo sabes todo. (KR)

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